Sin duda hay 3 elementos que son imprescindibles cada Navidad: el árbol, los regalos y los dulces. Y es que estas fiestas no se entienden si falta alguno de ellos. En este caso, vamos a hablar del origen de los dulces navideños, vamos a remontarnos a tiempos pasados y desvelar el porqué de comer estos productos en fechas tan señaladas.
Desde La Fortaleza vamos a descubrir por qué los dulces tradicionales han llegado a ser parte de la esencia navideña, en su momento ya te contamos por qué se comen polvorones cada Navidad y por qué en cada casa cuando llega diciembre no pueden faltar estos manjares con tanto sabor y tanto arraigo en nuestra cultura. ¡Allá vamos!
Banquetes y rituales ancestrales
La tradición de comer dulces durante la Navidad tiene raíces que se remontan a siglos atrás. Desde tiempos antiguos, las celebraciones de invierno incluían banquetes y festines para marcar el fin de las cosechas y el inicio del solsticio de invierno. En muchas culturas, los dulces se ofrecían como parte de rituales y festividades religiosas.
En Europa, el uso del azúcar se popularizó en la Edad Media, lo que permitió la creación de una variedad de confites y pasteles que además lograban durar varios días sin estropearse. Sería después, durante el Renacimiento cuando se instauró entre los nobles y aristócratas la costumbre de regalar dulces elaborados y especiados como símbolo de buena suerte y prosperidad. Este gesto fue extendiéndose entre toda la alta sociedad y fue perdurando en el tiempo. Con el paso de los siglos, se popularizó y llegó a ser parte de todas las clases sociales como un gesto de alegría, prosperidad y celebración.
Ingredientes y sabores navideños
Otro de los motivos por lo que tomamos estos dulces tan ricos en Navidad se debe a su composición y elaboración, es decir, los ingredientes con los que están hechos son perfectos para disfrutarlos en la época más fría del año. Almendra, harina, azúcar, manteca de cerdo, ajonjolí… son algunos de los ingredientes principales y la mayor parte de ellos son productos de temporada: La almendra empieza a recolectarse alrededor del mes de septiembre y las matanzas (de donde se obtiene la manteca) son típicas de los meses de noviembre y diciembre).
La textura y consistencia de mantecados y polvorones hacen que sean dulces perfectos para combatir el frío y entrar en calor. Puedes acompañarlos de café, leche o chocolate caliente y el resultado será ¡perfecto!
Dentro de la extensa variedad, encontramos una amplia gama de riquísimos dulces cubiertos de cacao, un ingrediente que por su delicadeza es preferible disfrutar con temperaturas bajas. Mantecado de cacao, polvoroncitos cubiertos de chocolate, roscos de vino, guindas al marrasquino, deseadas… son algunos de los ejemplos de exquisiteces navideñas con un toque de cacao que nos fascinan cada Navidad.
La lista de dulces tradicionales que no pueden faltar en casa por Navidad
Por su larga tradición, por su riquísimo sabor y porque son los favoritos de todos, aquí te dejamos una lista de los mejores dulces navideños de España y por su gran éxito podríamos decir que estos serían los 5 favoritos:
Polvorones de almendra
Originarios de Andalucía, concretamente de Estepa (Sevilla), estos manjares se elaboran con harina, grasa animal y azúcar, y se caracterizan por su textura suave y desmenuzable que se deshace en la boca. Empezaron a popularizarse en el siglo XIX y hoy en día son un icono y emblema cada Navidad. En La Fortaleza mantenemos la receta original y conservamos en cada uno de ellos la esencia de una tradición milenaria, por eso son uno de los que no faltan cada año en los hogares españoles. ¿Sabías que hay diferentes variedades y sabores? Aquí puedes ver todos los tipos de polvorones que puedes encontrar.
Mantecados
Los mantecados, que se caracterizan por su forma redonda y tener una mayor consistencia, suelen tener una gran variedad de sabores como canela, limón o chocolate. Este dulce también tiene sus orígenes en Andalucía y su fama ha traspasado las fronteras de España, llegando a ser un imprescindible en muchos países del mundo. A pesar de ser uno de los más tradicionales, el mantecado ha sabido adaptarse y se han ido añadiendo variedades y sabores de todo tipo, pero siguen siendo los clásicos los que más triunfan.
Alfajores
El alfajor tiene su origen en la gastronomía árabe. Este dulce llegó a España durante la época de Al-Andalus y se integró en el recetario local. Su forma cilíndrica y alargada junto con el sabor intenso a almendra, hace que sea uno de los dulces favoritos de pequeños y mayores. De esto ya hablamos en su momento, incluso te ayudamos a conocer el origen del alfajor de España (que nada tiene que ver con el argentino).
Deseadas, un clásico de La Fortaleza
La receta familiar de las Deseadas es una de las joyas familiares que conservamos en La Fortaleza. Nuestra abuela le dio a ese dulce elaborado a base de almendras, esos surcos característicos que los hace inconfundible y que se consume más allá de las fiestas Navideñas, siendo un exquisito manjar perfecto para desayunos, meriendas o tomar entre horas.

Roscos de vino malagueño
Disfrutar de un riquísimo rosco cubierto de azúcar, con notas dulces de vino malagueño es un auténtico deleite para todos los sentidos. Tradicional y clásico, el rosco de vino está en el top de los dulces navideños favoritos; pero ¿sabías que también los hacemos bañados en chocolate? Es una versión que triunfa y que no deberías perderte.
En La Fortaleza, nos enorgullece continuar con la tradición de elaborar dulces navideños que llevan alegría y sabor a cada hogar. Nuestros productos reflejan el compromiso con la calidad y la pasión por la gastronomía que nos caracteriza. Tanto si te gustan los sabores clásicos como si te atreves con sabores nuevos y originales, en La Fortaleza encontrarás tus dulces favoritos para disfrutarlos cada Navidad.








































































































